Prueba
Fútbol

LeBron James es más decisivo que Messi para ganar títulos

Los aficionados del Barcelona aún no pueden creer que Lionel Messi ya no juegue en el Camp Nou. Las dos partes dijeron que intentaron llegar a un acuerdo, pero no pudieron firmar la continuidad por restricciones de La Liga de España, que es la organización que regula a los equipos. En todas las competencias del mundo, estas instituciones tienen dos objetivos principales: que los clubes sean sustentables (que no quiebren por tener gastos mayores a sus ingresos) y que la competencia sea atractiva. Pero con la salida de Messi de La Liga surgió un debate sobre si las regulaciones funcionan de manera correcta y si sirve aplicar las mismas normas financieras en todos los deportes, aunque sean distintos.

Un modelo matemático creado por el economista Martín Rossi, en conjunto con la Universidad de Copenhague, pone las cosas en su lugar en cuanto a superestrellas se refiere, porque este tipo de figuras no suelen ser tan determinantes en el futbol, como sí en Ligas como la NBA o la NFL. 

“Las instituciones quieren que sus ligas tengan la mayor cantidad de talento posible, porque eso genera más interés para todos. Pero si el talento está concentrado en un equipo y no está distribuido equitativamente a su vez pierde interés. Son dos efectos que están enfrentados. Por un lado nos atrae ver jugar a Messi y a Ronaldo, pero si juegan juntos en el mismo equipo contra un grupo de amigos, no nos divierte ver un resultado que termine 18 a 0″, dice Rossi.

Sin embargo, los clubes son los que contratan el talento y ellos quieren tener a los mejores jugadores para ganar el campeonato y conseguir el mayor premio económico. “El equipo que tiene a los mejores talentos tiene más probabilidad de llevarse una tajada más grande de la torta, pero si se lleva a todos los mejores, esa torta se achica. Este es el gran trade off (disyuntiva) que deben arbitrar las instituciones”, explica.

En el trabajo, que tiene 50 páginas y varios modelos matemáticos, señalan las principales cuatro herramientas que utilizan las ligas estadounidenses para equilibrar el reparto de talento:

  • El draft: el equipo que sale último en el torneo es el primero en elegir a los jugadores que puede comprar para la siguiente competencia, mientras que, el que salió campeón, elige último.
  • Los topes salariales: sin esta limitación, solo el club con más dinero puede comprar a los mejores jugadores.
  • Reparto de ingresos (revenue sharing): por cada espectáculo, los dos equipos se reparten la mitad de lo recaudado por el partido, sin importar quién juega de local y quién tiene más fans.
  • Fair play financiero: si bien esta restricción no tiene como objetivo principal que haya paridad entre los equipos, sino que busca que los clubes sean sustentables, también ayuda a lograr más equidad deportiva.

Ahora bien, Rossi señala que no se pueden aplicar las mismas restricciones a todas las competiciones porque los deportes son distintos y tienen una productividad marginal del talento (PMT) diferente. Es decir: no es lo mismo la diferencia que hace Lebron James en básquet, que la que hace Messi en fútbol. En el primer deporte los equipos son de cinco jugadores, la cancha es más chica, se juega con las manos y hay muchísimos más ataques. Por lo tanto, hay más probabilidades de que gane siempre el equipo en donde juega Lebron James, que suceda lo mismo en fútbol con los clubes donde está Messi.

“La productividad marginal del talento significa cuánto cambia la probabilidad de que un equipo gane cuando el talento aumenta con respecto al del rival. Cada deporte tiene una PMT distinta porque son diferentes las reglas y las características del juego. En el fútbol, por ejemplo, es muy baja. Por eso a la selección argentina le cuesta tanto ganar, por más que tenga al mejor jugador del mundo. Pero en básquet, Estados Unidos siempre se lleva la medalla dorada en los Juegos Olímpicos (excepto la vez que perdió con la Argentina en 2004)”, dice Rossi.

Parte del paper «Fundamentals and Optimal Institutions: The case of US sports leagues», que escribieron Martín González Eiras (University of Copenhagen), Nikolaj Harmon (University of Copenhagen) y Martín Rossi (Universidad de San Andrés)

Si le agregas talento a un equipo de la NBA o NFL, las probabilidades de que sean campeones sube. Como ejemplo, puso el caso de LeBron James cuando llegó a los Lakers, siendo campeón en su primera temporada, y el de Tom Brady, que después de ganar seis títulos con los Patriotas de Nueva Inglaterra, también obtuvo su séptimo con los Bucaneros de Tampa Bay, un equipo que no ganaba nada desde el 2002. 

“¿Qué es la ‘Productividad Marginal del Talento’? El cómo cambia la probabilidad de ganar un partido si el talento que tienes se incrementa un poco con respecto a tu rival. Nosotros en este trabajo tomamos datos de un montón de años, de un montón de ligas en el mundo, hicimos una tesis estadística y lo que encontramos es que la PMT es muy distinta entre deportes”, aseguró Rossi, doctor en economía por la Universidad de Harvard y Vice-rector de la Universidad de San Andrés, en Argentina. 

Si se tienen dos planteles exactamente iguales en la NBA y a uno le agregas a Lebron James, ese equipo tendrá un 80% de probabilidad de ser campeón, según el especialista. “Pero si en futbol partes de dos equipos que tienen el mismo talento y le agregas a uno a Messi, tendrá más chance de ganar, pero la probabilidad solo será de 55%. Recibir talento en el futbol te incrementa las chances de ganar, pero te lo incrementa mucho menos de lo que puede aumentar en la NBA o en la NFL. En la NFL quien tiene a Tom Brady gana casi siempre básicamente y Barcelona hace un montón que no gana algo importante”, destacó Rossi.

COMENTARIOS!

Comentarios

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top